sábado, 9 de marzo de 2013

Día de la Mujer

Ayer, 8 de Marzo, otra vez leí, escuché y ví cosas que no me gustaron por el Día de La Mujer.
No ví en ninguna parte recordar bien los orígenes de la celebración.Y es que no es claro su comienzo, ni su por qué.
Sus orígenes y desarrollo, a continuación:

Esto empezó como el Día de las Mujeres Socialistas en EEUU, el último Domingo de Febrero (1908).
Otro hito, es la huelga de textiles (con manifestaciones) del 27 de Septiembre de 1909 al 15 de Febrero de 1910.
Después tomo más fuerza y con el reclamo del sufragio universal para todas las mujeres.
Y mutó al Día de la Mujer Trabajadora (19 de Marzo de 1911).
Días después, el 25 de Marzo, las trabajadoras de una fábrica textil de Nueva York declararon una huelga, el dueño no aceptó el reclamo, las obreras ocuparon la textil, el dueño cerró las puertas y la prendió fuego... Asesinando a sus 146 trabajadoras (esto hizo que se modificaran las leyes laborales en EEUU).
Desde 1914 se celebra en Rusia el Día de la Mujer. Pero en 1917, con ese festejo arranca una protesta nacional por falta de alimentos (consecuencia de la 1ra Guerra Mundial -28 JUL 1914 al 11 NOV 1918-). Que termina en... La Revolución Bolchevique!
Desde ahí, el 8 de Marzo es fiesta nacional rusa (soviética en esa época), aunque laborable. Desde 1966, feriado (Día Internacional de la Mujer Trabajadora).
En 1975 la ONU convalidó el 8 de marzo como el Día Internacional de la Mujer.
Y en 1977, la Asamblea General de la ONU lo proclamó como el Día Internacional por los Derechos de la Mujer y la Paz Internacional.

Por lo cuál, el Día de La Mujer es zurdo, ruso, soviético, comunista...!! JaJa!!


Mi posición
Lamentablemente no es la de felicitar con flores o bombones, ni promover comprar un Vino para festejar o salir a cenar con la amada tomándose un Vino... (Porque esto es un blog de Vinos, no? JeJe!).
Cuando se haya conseguido la igualdad y los logros mínimos de la mujer, vemos... Pero hoy, falta mucho. A saber:
Aborto legal, erradicación de las redes de trata, terminar con la violencia de género, igualdad ante un empleo, mismo salario por mismo trabajo, terminar con el sistema patriarcal, el uso exclusivo del apellido paterno y lo de suplantar o adoptar el apellido del esposo y democratizar el lenguaje (el dominio del masculino).

lunes, 18 de julio de 2011

Comunicados de prensa de CEPAL

La CEPAL (Naciones Unidas) informó que Argentina liderará el crecimiento de sudamérica (8,3%), aunque a todos nos irá muy bien: Perú (7,1), Uruguay (6,8), Ecuador (6,4), Chile (6,3), Paraguay (5,7), Brasil y México (4,0), Venezuela (4,5) y Colombia (5,3).

El informe

Crecimiento de América Latina y el Caribe llegará a 4,7% en 2011
Para 2012 se espera que la región crezca 4,1% debido a un contexto internacional menos favorable

(13 de julio, 2011) América Latina y el Caribe mantendrá en 2011 la recuperación iniciada en la segunda mitad de 2009 tras la crisis económica internacional y crecerá 4,7% gracias al impulso de la demanda interna, según un informe de la CEPAL.

En su Estudio económico de América Latina y el Caribe 2010-2011, presentado hoy por la Secretaria Ejecutiva del organismo de Naciones Unidas, Alicia Bárcena, la CEPAL indica que este crecimiento implica un aumento de 3,6% del PIB por habitante y reafirma que la actual coyuntura obliga a prestar especial atención a los desafíos de política macroeconómica que la región tiene por delante.

"¿Qué tan preparada está América Latina y el Caribe para administrar el crecimiento económico? Debemos recuperar el espacio fiscal para tener la capacidad de tomar medidas que aseguren un crecimiento sostenido, con empleo productivo e igualdad", señaló Bárcena.

El crecimiento regional en 2011 se basa en gran medida en el impulso del consumo privado, explicado por la mejora de los indicadores laborales y el aumento del crédito. Al mismo tiempo, el agotamiento de la capacidad productiva ociosa originado en el sostenimiento de la demanda interna está dando lugar a un aumento de la inversión que se beneficia de una mayor disponibilidad de crédito y que recupera los niveles alcanzados antes de la crisis.

Según el informe, la expansión repercutirá también de manera positiva en el mercado laboral de la región, lo que permite esperar una nueva reducción de la tasa de desempleo de un 7,3% en 2010 a entre 6,7% y 7% en 2011.

Al igual que en los últimos años, se aprecia un crecimiento a tres velocidades en la región. Por un lado, las mayores tasas de expansión se observan en América del Sur, área que crecerá 5,1% en 2011, favorecida por la mejora significativa de sus términos de intercambio por los mayores precios obtenidos por las exportaciones de productos básicos, en los cuales está especializada. En tanto, la subregión centroamericana en su conjunto anotará 4,3% y las economías del Caribe 1,9%.

A nivel de países, el crecimiento este año estará encabezado por Panamá (8,5%), seguido por Argentina (8,3%), Haití (8,0%) y Perú (7,1%). Les siguen Uruguay con 6,8%, Ecuador (6,4%), Chile (6,3%) y Paraguay (5,7%). En tanto, Brasil y México crecerán 4,0%, Venezuela 4,5% y Colombia 5,3%.

En el Estudio económico 2010-2011 la CEPAL advierte que el aumento de los precios internacionales de los alimentos y los combustibles, en el contexto de un aumento de la demanda interna, ha dado lugar a la aparición de presiones inflacionarias. Como consecuencia, se observa un relativo endurecimiento de la política monetaria en varios países de la región, lo que ha incrementado el diferencial entre las tasas de interés internas y las internacionales. En una coyuntura caracterizada por una abultada liquidez externa, esta situación favorece una apreciación de los tipos de cambio regionales.

Perspectivas
Se espera que América Latina y el Caribe crezca un 4,1% en 2012, equivalente a un aumento de 3,0% en el producto por habitante, aunque persiste una elevada incertidumbre derivada de la coyuntura externa.

En su informe, la CEPAL recalca los desafíos en materia de política macroeconómica que se presentan a los gobiernos de la región en un contexto de aumento de los precios de los productos básicos, elevada liquidez internacional y solidez de algunas economías latinoamericanas.

En el actual panorama, el mayor atractivo que presenta la región para los influjos de capitales y las presiones apreciatorias de las monedas locales podrían tener un efecto beneficioso en el corto plazo que contribuiría a aliviar la pobreza, al abaratar el precio de los alimentos. Sin embargo, esta situación plantea una serie de riesgos y dificultades.

Por un lado, la región se torna vulnerable a movimientos de capitales especulativos, en búsqueda de ganancias de muy corto plazo, y pueden originarse burbujas en los precios de los activos financieros y mercados inmobiliarios.

Por otro lado, la elevada liquidez internacional presiona al mismo tiempo a la baja a los tipos de cambio reales y al alza a los precios de los productos básicos, operando como un incentivo hacia una especialización intensiva en la producción y exportación de bienes primarios. Esto aumenta la vulnerabilidad de las economías de la región a los shocks externos y genera mayor volatilidad de la inversión, afectando así de manera negativa la capacidad de crecer, de generar empleo productivo y de disminuir la desigualdad.

De acuerdo con la CEPAL, las autoridades económicas de la región deben implementar medidas para contener la apreciación cambiaria combinando intervenciones en los mercados de cambio, controles a la entrada de capitales y regulaciones financieras. Estas medidas aumentarían su potencial si fueran acompañadas de una política fiscal orientada al incremento del ahorro del sector público.

Finalmente el informe advierte sobre las incertidumbres existentes en la economía internacional, especialmente la situación en Estados Unidos, Europa y Japón, y la eventualidad de un deterioro del contexto internacional que limite el potencial de crecimiento de la región. Por ello es aconsejable aprovechar la actual coyuntura favorable para recuperar el espacio de políticas que se contrajo en la crisis.

Indice de Gini argento

Lean esta nota de Datos Duros que analiza la evolución del índice de Gini argentino en los últimos 36 años.



Volver a Perón: CFK 2014
Hace tres años y medio, en vísperas de la asunción de Cristina Fernández a la primera magistratura de la Nación subimos ESTE post donde hacíamos unas proyecciones, cuya síntesis es el cuadro que vemos más arriba.

En el mismo analizábamos la evolución del Indice o Razón de Desigualdad de Gini, y nos atrevíamos a preguntarnos sobre su evolución futura y su distancia / acercamiento / alejamiento con el registro que tuvo el Indice en el año 74'. Decíamos:

La cosa es que elegimos ese momento de nuestra historia por varias razones –pocas en realidad-: primeramente porque fue el último año más o menos “normal” en que estuvo en vigencia el anterior modelo de acumulación: industrialista, mercadointernista, con una clase trabajadora que cobraba bien y en blanco, tenía sindicatos poderosos, los asalariados se llevaban algo así como el 47% del ingreso (46,9% en 1973, último año de la serie de distribución funcional del BCRA). En fin, el estatismo populista feo y malo reinaba a sus anchas por los confines de la república, y en los barrios populosos de morochaje los domingos crepitaba en los aires la fragancia del asadito.

La extrapolación que hicimos aquella vez adolecía de contar con una corta y limitada serie de datos, sólo hasta el primer trimestre de 2007. La cual por añadidura provenía de una Encuesta Permanente de Hogares (EPH) aquejada de una interminable "transición metodológica" que la hacía bastante dificil de manejar, y no digamos ya interpretar (nota para interesados: por ejemplo, hemos hurgado bastante buscando alguna justificación -¡una!- del porqué una encuesta como ésta debiera tener cinco poderadores diferentes de cada individuo para expandir la muestra, seguimos buscando). Afortunadamente la des-intervención del organismo luego de la espinosa disputa que se dio a su interior -sobre todo- en 2007, hizo posible que algunas cosas mejoraran y mucho. En fin, sigamos.

Pasado todo este tiempo, podemos decir que la tendencia que se entrevía allá por el 2007 no ha hecho sino sostenerse de modo continuado. La desigualdad en Argentina, luego de la salida de la convertibilidad y con la estructuración del Nuevo Modelo de Desarrollo vigente, ha quebrado la secular tendencia a la concentración del ingreso que se verificó desde la ruptura de la industrialización -en 1975/1976- en adelante. Desde 2003 la desigualdad de ingresos ha disminuído de manera sostenida, llegando a registros que no se verificaban desde inicios de la década del 80'.

No nos vamos a perder en la cantilena de "resultadismos" que podríamos enumerar como factores que contribuyeron a esta performance, y sí vamos a ir al grano, al quid de este post que, como adivinarán, no es otro que actualizar los datos de aquellas cuentas del 2007 para ver qué pasó desde entonces y cómo estamos ahora. Para interesados en las cuestiones metodológicas que están detrás de estas cuentitas, no podemos sino sugerir la lectura del post citado al inicio.

Sólo diremos, como allá por 2007, que:

¿Esto es sanata? NO. ¿Futurología? Un poco. Una variable –como nuestro índice de Gini- es condicionada, influída, determinada y modificada por una multiplicidad de factores, cuantificables o no, que a su vez pueden variar, y lo hacen. Por eso, como suelen hacer los economistas, llamaremos a esta proyección un “ejercicio”. De todos modos, como luego veremos, nos habilita para dilucidar qué cosas deberían también ocurrir para que esa tendencia se materializara.

Bueno, ¿y qué nos dieron las cuentitas esta vez? Acá se puede ver:


Clave de lectura: si continuamos extrapolando al futuro la tendencia lineal (la recta azul, calculada por mínimos cuadrados) del Indice de Gini (en verde con puntitos, calculado en base a la agrupación en deciles de los hogares) desde el 3°trimestre de 2003 hasta el 4°trimestre de 2010 (con un hueco en el 3°trimestre de 2007, que fue cuando los revolucionarios de ATE-INDEC boicotearon la realización de la EPH), buscamos cuándo es que se cruzará con el nivel del Indice de Gini para el GBA en Octubre de 1974 (la línea naranja horizontal que vemos más abajo).

El resultado es que -de mantenerse y sostenerse en el tiempo la tendencia verificada desde 2003 en adelante, con todos sus factores condicionentes, etc., etc.- recobraríamos el nivel de desigualdad de ingresos de 1974 exactamente el 4°trimestre de 2014.

La "predicción" de 2007 a fin de cuentas resultó conservadora, si bien, el grado de aproximación de aquella extrapolación a los valores luego verificados es verdaderamente notable y sorprendente. Creo que en aquél entonces... éramos bastante más pesimistas!

Entonces, tenemos por delante la perspectiva de que, de ser reelecta la Presidente Cristina Fernández, y continuar con los sustancial del Modelo de Desarrollo vigente desde 2003, con los reajustes que fueren necesarios, le performance distributiva sin dudas haría que en 2015 seamos testigos del traspaso del mando presidencial a un candidato triunfador de orígen -sin dudas- peronista, y -muy probablemente- kirchnerista, sea lo que fuere que signifique eso para entonces.

martes, 29 de marzo de 2011

miércoles, 16 de marzo de 2011

Comparaciones odiosas

Esta es una nota que tiene casi 3 meses, pero que es totalmente válida todavía.
Salió en Página/12 y es de Ivan Heyn y Julian La Rocca, economistas de AEDA. Trata sobre los salarios y una canasta de alimentos en Argentina, Brasil, Chile y Uruguay.

Comparaciones odiosas

Los precios de alimentos han aumentado bastante en los últimos años, pero también lo ha hecho el salario, mínimo y medio. Esto implica que se mantuvo o creció el poder adquisitivo. Revelador cotejo con precios de países vecinos

La cuestión del nivel de precios es un tema recurrente en la agenda económica mediática. En razón de ello, los grandes medios de comunicación han lanzado una nueva metodología científica para medirla. La misma consiste en apostar un movilero a las 10 de la mañana en una carnicería de la Recoleta para acercar a sus televidentes la triste realidad: indignadas señoras del barrio rezongan porque el lomo llegó a 100 pesos. El resultado de la medición es contundente: la inflación en Argentina está que arde y el sueldo no alcanza ni para comer.

Los economistas que intentan contradecir esta aparente realidad lo hacen mediante índices que a la mayoría de los mortales les resultan sospechosos o directamente incomprensibles. De nada sirve argumentar que lo que importa es el poder adquisitivo del salario, que la Argentina tiene el salario mínimo más alto de Sudamérica medido en dólares paridad de poder adquisitivo. Pero resulta que Internet permite dar un paseo virtual por los países vecinos para comparar. Basta con tomar un carrito electrónico y recorrer las góndolas de los supermercados on line. Ya no hay que creerle a nadie. Se pueden cotejar los precios de los alimentos con esos países. Lo hicimos para Argentina, Brasil, Uruguay y Chile. El primer resultado: el lomo más caro –el de ternera– en Coto cuesta 63,30 pesos, y el de novillito –nada despreciable– a 41,90 pesos.

El ejercicio es simple: observar los precios de los alimentos más importantes y compararlos con los salarios mínimos de cada país. El Cuadro 1 que acompaña esta nota refleja los resultados de un tour virtual por la economía real. Esa experiencia arroja el siguiente resultado: con un salario mínimo argentino se puede comprar 400 litros de aceite de girasol, mientras que en Brasil el salario mínimo local alcanza para comprar 142 litros, en Chile 148 y en Uruguay 109. Siguiendo esa línea, en Argentina se pueden comprar 1168 kilogramos de harina de trigo, 847 kilogramos más que en Brasil, 768 más que en Uruguay y 690 más que en Chile. Los invitamos a que recorran el cuadro. En todos los casos, el salario mínimo argentino rinde más que el de países vecinos. Al finalizar la compra pasamos por la caja: en Argentina se había gastado el 8 por ciento de un salario mínimo, en Chile el 11, en Brasil el 13 y en Uruguay el 19 por ciento.

Si esta muestra es significativa –cada cual puede hacer la suya de manera muy sencilla–, es una muy buena noticia para la Argentina. Indica que los sectores asalariados de menores ingresos tienen más posibilidades de acceso a los alimentos en términos comparativos.

Ahora bien, ¿qué pasa con la clase media? El hecho de que con un salario mínimo pueda comprar más alimentos en Argentina podría reflejar simplemente que existe un salario mínimo alto y nada más (y nada menos). Sin embargo, se observa una tendencia muy similar en un ejercicio con los salarios medios. En este caso, cuando se pasa por la caja se había gastado el 3 por ciento de un salario medio en Argentina, el 4 en Brasil y en Chile y el 8 por ciento en Uruguay. Los resultados se exponen en el Cuadro 2.

Hay un dato que llama mucho la atención que merece una mirada en detalle: la comparación entre Argentina y Uruguay. Más allá de tener dos escalas distintas, las condiciones naturales para la producción de alimentos de los hermanos orientales son muy parecidas a las nuestras. Sin embargo las diferencias de precios, en todos los alimentos, son enormes. En particular, se vuelven abismales entre los productos marcados con un asterisco. Los invitamos a pensar qué característica común tienen estos productos en el mercado argentino que los diferencia del mercado uruguayo. La respuesta (perdón Paenza) al final del Cuadro 2.



jueves, 10 de febrero de 2011

Fuerza bruta

Nota de Página/12 del pasado Lunes, 7 de febrero de 2011.

Fuerza bruta
Por Eduardo Aliverti


No hay noticia políticamente más importante que el virtual lanzamiento de Mauricio Macri como candidato presidencial. Habrá quienes crean que sólo se trata de una formalidad, al entenderla como una decisión elemental y tomada hace tiempo, pero, en primer lugar, no es así. Y, en cualquier caso, deja las cosas más blanco sobre negro que nunca en términos de dónde pararse frente a un año electoral decisivo para el corto y mediano plazo de los argentinos. E incluso para el largo.

Como se recordó en estos días, Néstor Kirchner juzgaba obvio e inevitable que, más tarde o más temprano y crecientemente, el escenario político quedara circunscripto a una gran fuerza inclinada hacia la izquierda y a otra volcada para la derecha. A fin de evitar polémicas inútiles: estamos hablando de poderíos, figuras y candidaturas con chances de poder real, y no de estampas testimoniales. Con independencia del modo en que cada quien evalúe al ex presidente, los hechos estarían dándole la razón. El denominado “peronismo federal” ya pasó de la puerta del cementerio a los pies de su tumba, con Duhalde como mascarón de proa simbólico y algunos correveidiles que no terminan de decidirse a nada porque apenas los une, o unía, la bronca y el estupor ante el hecho heterodoxo del kirchnerismo. Elisa Carrió, segunda en los últimos comicios presidenciales y construida por gruesos sectores de clase media urbana como una outsider capaz de contener a sus inconformismos sempiternos, ha pasado a ser, definitivamente, un tema de evaluación psiquiátrica. Hace rato que no merecía ser justipreciada con parámetros de medición convencional, porque nadie se dedica a lo político-dirigencial para destruir todo lo que construye. Carrió hace animación mediática, no actividad política. Acaba de afirmar que la masividad del funeral de Kirchner fue montada por Fuerza Bruta. Se diría que no hay vuelta atrás para quien llega a ser corrido por izquierda por Mirtha Legrand, aunque podría argüirse que en la Argentina jamás se sabe. Hay más luego una incógnita, ya pulverizada esa otra construcción, periodístico-campestre, que es el Gardiner mendocino; y descartadas, se supondría, las probabilidades de otro cuyano, Ernesto Sanz, del que más o menos nadie tiene idea de quién es. ¿Hay todavía un voto radical histórico, gorila, maestro-ciruela, en condiciones de hacer entrar en las grandes ligas al hijo de Alfonsín y a alguna porción de ese Partido Socialista al que da pavura confiarle algo más que una intendencia? ¿Hay vuelta, objetivamente, de la imagen de no saber terminar un mandato, del fantasma del helicóptero, de haberse sufrido que sus carencias de liderazgo les impiden gobernar con el peronismo en contra, de no controlar sindicatos, de no conocerse qué diablos es en verdad la alternativa que ofrecen? Finalmente, para volver o seguir andando por postulaciones testimoniales, el neo-Carrió que es Pino Solanas (no por la expresividad ideológica, aclaremos, sino como representatividad quijotesca) resolvió ir por la testificación presidencial inviable y no por la probabilidad certera de gobernar la Capital. Pino no quiere gestionar. Quiere relatar. De modo que resignó el enchastre con lo probable a favor de la comodidad de lo imposible.

Por todos esos agujeros que dejan las opciones al kirchnerismo, Macri comunica que va él. Lanzó una secuencia de oraciones a la que no se prestó mayor atención, ni siquiera por parte de sus más conspicuos detractores. Dijo que va por todo. Dijo que Buenos Aires ya no le interesa porque si gana Cristina no aguantará otros cuatro años de no poder hacer nada, a repugnante contramano de aquello que afirmaba en su campaña: a la Capital le sobra la plata, decía en 2007, y no tiene por qué depender de nadie. Dijo que si le va bien, será presidente. Y que de lo contrario tendrá más tiempo para estar con Juliana, en la definición más pornográfica que el firmante recuerde acerca de cómo se interpreta la vocación política: ya fui presidente de Boca y ya goberné nada menos que a los porteños, así que sólo me queda la Presidencia de la Nación y de lo contrario me dedico a mi mujer y a los negocios que me deja mi papá. Toda una auténtica disposición al entendimiento de la política como servicio público. Que se arreglen entre Rodríguez Larreta y Michetti: si pierden es problema de ellos y no del desastre que fue mi gestión. La derecha peronista no tendrá otra variante que seguirme. Y eso trae tanto (eventual) respaldo de aparato como interrogantes porque, ay, ¿la hibridez de los radicales llegará hasta el punto de votar a un tipo que tiene detrás el apoyo de Duhalde & Cía? No importa. Si les gusta bien y si no, también, porque no tendrán otra en esa segunda vuelta que hoy es una quimera. Macri va por todo y está perfecto. Olfatea que, aun cuando el viento de cola de la macroeconomía le da al kirchnerismo y a la popularidad de Cristina una ventaja enorme, hay una porción de esta sociedad, muy significativa, que no quiere lola con experimentos de aroma zurdo. ¿Cuántos son los argentinos que a pesar de estar mejor que casi nunca, o precisamente por eso, quieren sacarse de encima la incomodidad de enfrentamientos con el Imperio, y a Madres y Abuelas en el balcón de la Rosada, y a los piquetes y a Moyano, y a que el Estado se meta en mi vida como si alguna vez hubiera habido más Estado que cuando la rata lo puso a disposición de sus agentes? ¿Cuántos serán esos argentinos que compran el país que les venden Clarín y sus acólitos? ¿Cuántos son los que creen que está amenazada la libertad de prensa, y que Guillermo Moreno es más perjudicial para su vida cotidiana que los grupos monopólicos? ¿Cuántos los que compran que estamos aislados del mundo? ¿Cuántos los pobres y la clase media a los que les parece que no es cuestión de cómo les va sino de cómo les dicen que les tiene que ir? ¿Y cuántos son los que, malhumorados o indignados por “la inseguridad”, serán capaces de ir atrás de un discurso represivo asquerosamente demagógico, cuya inutilidad completa se reveló una y mil veces? La cuenta que saca Macri es que todavía son muchos. Ha deducido, por pulsión de clase, o porque registra que cuanto mejor se está más miedo puede tenerse a perder alguna quintita, o porque tendrá a sus órdenes a la maquinaria mediática, que es todo o nada. La Presidencia o Juliana. Le llevó su tiempo, y por eso no es cierto que la decisión caía por su propio peso. Apuesta a que, a pesar de lo que se avanzó, ese componente reaccionario de la sociedad argentina es lo suficientemente grande como para ponerle una ficha, aunque pueda quedarse sin el pan y sin la torta.

Que el peronismo antikirchnerista no le garantice ni por asomo la presencia nacional de que carece; que si alcanza la segunda vuelta es dudosísimo su arrastre de voto radical; que no sólo carezca de equipo sino de partido o fuerza militante, directamente, son aspectos que Macri habrá tenido en cuenta, pero sin mayor quite de sueño. Después de todo, él no se metió en política para construir cosa alguna que no fuera un ámbito de negocios institucional, con el apoyo de las grandes facciones de poder económico y el favor de votos que pudiera brindarle la sucesiva defección de los partidos tradicionales. Hoy, ese proyecto tiene la traba de un oponente que suscita ora entusiasmo, ora apoyo por descarte ante la impresentabilidad del resto. Pero confía, o eso sugiere, en que si encarna al original más puro de la derecha, contra fotocopias, insulsos e indecisos, puede haber un espacio importante, y hasta ganador, desde el segmento de la Argentina tilinga, facha, individualista.

¿Tendrá razón Macri? Según la actualidad, no parece. Según la experiencia histórica, siempre hay un huevo de la serpiente dando vueltas. Esa es la auténtica fuerza bruta.

miércoles, 26 de enero de 2011

Televisión argentina

Nota aparecida hoy en Página/12
Televisión argentina, la edad oscura
Un análisis de la televisión argentina actual, los estereotipos que la atraviesan y la pobreza que caracteriza sus propuestas

Por Luis Buero*

Hace ya varios años la Universidad de Morón publicó –una edición sin fines de lucro– mi libro Historia de la TV argentina contada por sus protagonistas (1951/96); luego escribí otro volumen pero ya dedicado exclusivamente a los guionistas, que puede bajarse gratuitamente de Internet y se titula Hablan los autores. Y a principios de 2011 la misma universidad editará la continuación del primer libro, es decir, la historia de nuestra televisión pero desde el ’97 hasta el año 2008. Varias veces he pensado “¡qué suerte que cuando me propusieron hacer la segunda parte, a fines de 2007, el período a considerar sólo incluyó desde el ’97 hasta el año 2008!”.

¿Por qué? Porque todos estos libros de finalidad educativa y valorativa de la pantalla chica vernácula, se han basado en infinidad de entrevistas a personalidades de los distintos oficios y profesiones del medio. Si el libro hubiera contemplado los últimos dos años, 2009 y 2010, ¿a quién habría tenido que hacerle notas? ¿Al artista chocolatero Ricardo Fort, a la travesti Zulma Lobato, al Amigacho, a la Mole Moli? ¿O tal vez a la gran actriz Juana Viale? ¿O a la excelente periodista Anabella Ascar?

Nadie puede negar –al menos si se pone del lado del público– que la creatividad de la tele argentina está pasando por su momento más oscuro. Pobreza de ideas tal vez sólo comparable a los años de la dictadura, con la diferencia de que en ese momento la imaginación estaba cercenada por la censura y hoy hay, diríamos, casi una hemorragia de libertad expresiva.

Pensemos en las excusas que nos darían los programadores. Este medio se sostiene en cuatro patas: contenidos, tecnología, recursos (léase ingresos publicitarios) y contexto social. ¿Qué les estará fallando? ¿Por dónde se les suelta la cadena?

Si decimos que los contenidos no sobrepasan la mediocridad general, ¿a cuál de las otras cuatro patas le echamos la culpa? ¿Los que crean o deciden qué proyecto elegir son menos ingeniosos que la tabla del uno? Pasemos a algo más fácil de dimensionar. ¿Faltan recursos? Los ingresos publicitarios ya venían en decadencia desde mediados de la década del ’90 y sin embargo tuvimos productos creativos como Vulnerables, Tiempo final, El garante, Los Simuladores, Hermanos y detectives, Los exitosos Pells, telenovelas como Vidas robadas, etc...

Por otro lado, antes, en los ’80 democráticos, Situación límite se hacía con cuatro actores y una tarima, y a principios de los ’90, La familia Benvenuto era una comedia en vivo realizada totalmente en interiores. Y hoy los americanos producen el ficcional In Treatment con menos decorado que nuestro periodístico A dos voces; y en la exitosísima y super inteligente serie Dr. House siguen mostrando el plano general de la maqueta de la clínica, con la misma camioneta negra de juguete estacionada a la izquierda.

Mientras ellos, repito, los yanquis, aún en plena crisis, crean Lie to Me, Death Drop Diva, The Good Wife, The Big Bang Theory, etc... todas series de bajo presupuesto con detalles originales, nosotros ¿qué vemos?: Malparida, una historia otra vez basada en la venganza (¡pobre Montecristo!) con vericuetos infantiles, diálogos superfluos y actuaciones que –¿será culpa del texto?– parecen de alumnos de una muestra de teatro de primer año de estudios.

Por otro lado seguimos soportando la tinellización del resto de la pantalla, los ciclos parásitos (de chimentos, de archivo, de panel, es decir, los nuevos géneros que pululan desde que la falta de plata es la coartada de lo paupérrimo en ingenio) que reproducen los enfrentamientos de jurados y bailarines del programa de Tinelli, ese productor que se ha convertido en el sinónimo de la palabra televisión, gracias al porcentaje de menos de mil familias contratadas por Ibope que le dan los puntos de rating necesarios como para representar el gusto de más de 40 millones de argentinos.

Al mismo tiempo, otros conductores de la medianoche que antes lo criticaban (a Tinelli) y mientras tanto presentaban a los “ilustres desconocidos”: científicos, escritores, poetas, hoy llevan a su sofá a chicas mediáticas y les preguntan de qué manera les gusta practicar el sexo oral.

Y finalmente nos queda la guerra periodística entre multimedios (oficialismo vs. Clarín o viceversa) que ya ha facilitado las clases de todos los docentes de periodismo, que años atrás debían rastrear los medios para buscar ejemplos para sus alumnos, a fin de mostrarles los mensajes subliminales, y los procesos inadvertidos de socialización, y ahora los resaltan groseramente sin esfuerzo con sólo mirar los títulos, volantas, copetes, epígrafes.

Ahora ya nada es desapercibido, subrepticio. Todo es chapucero, evidente, provisional. Porque los que están en contra del Gobierno criticarían (en sus programas de entrevistas, noticieros o de almuerzos) hasta que la Presidenta invente la grajea de la inmortalidad, y los que están a favor les parece que todo lo que hacen los funcionarios K es maravilloso y providencial, perjudicando la imagen del mismo Gobierno con tanto chupamedismo.

Lo peor de todo lo expuesto es que, como escribió alguna vez Joan Ferrés, en la relación de la televisión con el público se invierte el efecto placebo. El placebo es un medicamento inocuo (un globulito de azúcar) que algunos médicos dan a sus pacientes hipocondríacos, los cuales los consumen creyendo que contienen una droga curativa y por sugestión se sienten mejor. La televisión, al revés, es consumida por el público pensando que no nos produce ningún efecto, y sin embargo, nos simplifica el pensar con estereotipos reduccionistas, nos afecta el buen gusto con productos baratos intelectualmente y hasta morbosos, nos da modelos de identificación muy criticables, y pretende enternecernos con sujetos ridículos, enfermos de narcisismo o directamente de apariencia psicótica.

Ojalá si los productos de la pantalla chica argentina no cambian nos animemos a decir y hacer como Groucho Marx: La televisión es un invento muy educativo, cuando veo que alguien enciende un televisor, voy a la biblioteca y leo un libro.

* Guionista, periodista, psicólogo social.

jueves, 30 de diciembre de 2010

Regalitos de Navidad

Cuento de Gabriel García Márquez, que viene muy bien para este fin de año 2010.

Algo muy grave va a suceder en este pueblo

Imagínese usted un pueblo muy pequeño donde hay una señora vieja que tiene dos hijos, uno de 17 y una hija de 14. Está sirviéndoles el desayuno y tiene una expresión de preocupación. Los hijos le preguntan qué le pasa y ella les responde:
-No sé, pero he amanecido con el presentimiento de que algo muy grave va a sucederle a este pueblo.

Ellos se ríen de la madre. Dicen que esos son presentimientos de vieja, cosas que pasan. El hijo se va a jugar al billar, y en el momento en que va a tirar una carambola sencillísima, el otro jugador le dice:

-Te apuesto un peso a que no la haces.

Todos se ríen. Él se ríe. Tira la carambola y no la hace. Paga su peso y todos le preguntan qué pasó, si era una carambola sencilla. Contesta:

-Es cierto, pero me ha quedado la preocupación de una cosa que me dijo mi madre esta mañana sobre algo grave que va a suceder a este pueblo.

Todos se ríen de él, y el que se ha ganado su peso regresa a su casa, donde está con su mamá o una nieta o en fin, cualquier pariente. Feliz con su peso, dice:

-Le gané este peso a Dámaso en la forma más sencilla porque es un tonto.

-¿Y por qué es un tonto?

-Hombre, porque no pudo hacer una carambola sencillísima estorbado con la idea de que su mamá amaneció hoy con la idea de que algo muy grave va a suceder en este pueblo.

Entonces le dice su madre:

-No te burles de los presentimientos de los viejos porque a veces salen.

La pariente lo oye y va a comprar carne. Ella le dice al carnicero:

-Véndame una libra de carne -y en el momento que se la están cortando, agrega-: Mejor véndame dos, porque andan diciendo que algo grave va a pasar y lo mejor es estar preparado.

El carnicero despacha su carne y cuando llega otra señora a comprar una libra de carne, le dice:

-Lleve dos porque hasta aquí llega la gente diciendo que algo muy grave va a pasar, y se están preparando y comprando cosas.

Entonces la vieja responde:

-Tengo varios hijos, mire, mejor deme cuatro libras.

Se lleva las cuatro libras; y para no hacer largo el cuento, diré que el carnicero en media hora agota la carne, mata otra vaca, se vende toda y se va esparciendo el rumor. Llega el momento en que todo el mundo, en el pueblo, está esperando que pase algo. Se paralizan las actividades y de pronto, a las dos de la tarde, hace calor como siempre. Alguien dice:

-¿Se ha dado cuenta del calor que está haciendo?

-¡Pero si en este pueblo siempre ha hecho calor!

(Tanto calor que es pueblo donde los músicos tenían instrumentos remendados con brea y tocaban siempre a la sombra porque si tocaban al sol se les caían a pedazos.)

-Sin embargo -dice uno-, a esta hora nunca ha hecho tanto calor.

-Pero a las dos de la tarde es cuando hay más calor.

-Sí, pero no tanto calor como ahora.

Al pueblo desierto, a la plaza desierta, baja de pronto un pajarito y se corre la voz:

-Hay un pajarito en la plaza.

Y viene todo el mundo, espantado, a ver el pajarito.

-Pero señores, siempre ha habido pajaritos que bajan.

-Sí, pero nunca a esta hora.

Llega un momento de tal tensión para los habitantes del pueblo, que todos están desesperados por irse y no tienen el valor de hacerlo.

-Yo sí soy muy macho -grita uno-. Yo me voy.

Agarra sus muebles, sus hijos, sus animales, los mete en una carreta y atraviesa la calle central donde está el pobre pueblo viéndolo. Hasta el momento en que dicen:

-Si éste se atreve, pues nosotros también nos vamos.

Y empiezan a desmantelar literalmente el pueblo. Se llevan las cosas, los animales, todo.

Y uno de los últimos que abandona el pueblo, dice:

-Que no venga la desgracia a caer sobre lo que queda de nuestra casa -y entonces la incendia y otros incendian también sus casas.

Huyen en un tremendo y verdadero pánico, como en un éxodo de guerra, y en medio de ellos va la señora que tuvo el presagio, clamando:

-Yo dije que algo muy grave iba a pasar, y me dijeron que estaba loca.

miércoles, 27 de octubre de 2010

Murió Néstor Kirchner

Carta de un amigo

Nota/Editorial de Artemio López para su diario virtual Diario Registrado

La muerte de Néstor Kirchner

Abrazos

No, esto está muy complicado… -me dijo Pepe Pampuro-, no entra, no entra, fui hasta Lanús ayer y una vecina me dijo: “Pepe, te lo voto al tuyo, te lo voto a Kissinger”. No retienen el apellido, estamos en problemas!
Faltaba un semestre para las elecciones de abril de 2003. Esa anécdota del senador Pampuro, sucedida en plena campaña en 2003, me recuerda otra anterior: ¿Sabés qué quiero...?, que cuando se hable de política nacional me nombren, me había dicho Néstor Kirchner a mediados del año 2002
.


Faltaba menos de un año para las elecciones de 2003 y ninguno de nosotros pensaba -y Néstor, menos- que, a partir de mayo, ya no habría hecho político de volumen en Argentina que no lo tuviera como protagonista excluyente.

Asumió con menos votos que desempleo, 24% de trabajadores desocupados; se fue del gobierno con 8,7%. Tuvo que enfrentar 54% de pobreza, dejó su gobierno con 26%. Cuando Néstor revoleaba el bastón presidencial, en mayo de 2003, el 27% de los argentinos pasaba hambre bajo el umbral de la indigencia, se retiró con 8,7%.

Fue por esto solamente el mejor presidente que tuvo el país desde la recuperación democrática, el único que entregó el país con mejores indicadores sociales y económicos que los que encontró al asumir.

Reordenó la deuda externa, nos liberó del cepo del FMI, anuló las leyes de la impunidad, derogó la ley banelco, y fundamentalmente, devolvió volumen institucional a un país desquiciado, restaurando la autoridad presidencial .

Finalmente, por su conducción firme, reconcilió a la clase política con la sociedad, alejándola del “que se vayan todos” con el que la ciudadanía castigaba a la dirigencia pusilánime, por su falta de resolución ante la crisis de 2001.

Mantuvo firme su convicción de jamás reprimir el conflicto social, a pesar de que su gobierno estuvo atravesado por la crisis social más profunda de la que tengamos memoria histórica. Todo esto es verdad y habría muchos más análisis sociales, económicos, institucionales, mejores que los que pudiera hacer quien esto escribe.

Pero también Néstor Kirchner fue un gran ser humano. Quiso el destino que mi madre muriera en 2005 durante su mandato, en medio del dolor sonó el teléfono, era Néstor increíblemente enterado: “Un abrazo, hermano”, solo eso bastó para que confirmara qué gran tipo era el Presidente, que me llamaba a mí, o sea, a nadie.

En fin, un grande Néstor, el más grande de los presidentes contemporáneos después de Perón y que, como el General en su momento, en otro momento histórico nos deja huérfanos. Por último, en medio de una época donde el cálculo y el cinismo dominan la política, Néstor Kirchner sabía que se inmolaba, era consciente de su enfermedad y de su destino incierto y, sin embargo, decidió seguir.

Un ejemplo tremendo, abrumador, de hasta dónde llega un ser humano movido por convicciones. No sé más qué decir, no se me ocurre nada salvo el chau Néstor, y como cuando murió mi vieja, tomo tus palabras: Un abrazo, hermano.

domingo, 26 de septiembre de 2010

Matemáticas?

Nota de Adrián Paenza para Página/12

Matemática... ¿estás ahí? (en el mundo)

Todos los años, inexorablemente, hay un momento en donde los medios de comunicación entran en una suerte de estado de pánico con respecto a la matemática. Por supuesto, dura un par de días nada más y suele coincidir temporalmente con el momento en que se conocen los resultados de las estimaciones anuales sobre el nivel de la matemática en el país.

Ignoro la razón, pero en general el “lugar” de donde suelen provenir estos datos está situado en La Plata. No sé bien por qué, pero históricamente pareciera como que los problemas se concentraran allí.

Los diarios nacionales “levantan” la noticia, los programas de noticias de la mayoría de las radios azotan durante todo el día con los resultados, los noticieros de televisión amplifican todo un poco más, un montón de supuestos expertos somos consultados sobre “dígame qué pasa” o “por qué pasa”, cada uno de nosotros da una opinión que cree diferente y que puede colaborar... y ¡hasta el año que viene!

Algunos se rasgan las vestiduras un poco más. Ministros de Educación de diferentes provincias tienen reuniones con sus asistentes más cercanos, vuelan las fotocopias de los diarios reproduciendo los números del “desastre”, las convocatorias urgentes para entender el tema con los gabinetes psicopedagógicos, los asistentes más encumbrados, la “matemática moderna”, “la antigua”, las computadoras en el aula, etc., etc.

Y ni qué hablar cuando el país compite con estudiantes de otros países: pareciera como que los argentinos no supiéramos ni leer, ni escribir, ni hacer cuentas elementales. Aparecemos abrumados por “lo bien” que les va a todos los otros (países) y acurrucados en un rincón ante la comparación que siempre nos resulta adversa, aun con naciones menores, pequeñas, que parecieran enrostrarnos nuestras incapacidades.

¿Y entonces? Como esto sucede inexorablemente todos los años, quiero reproducir algunos datos que me resultaron interesantes. Quizás a usted también. Sígame por acá.

Hay un programa internacional –PISA (1)– que evalúa las capacidades de los alumnos de 30 países (2). Se inició en el año 2000 y se hace cada tres años. Primero correspondió a lectura, en 2003 a matemática y en 2006 a ciencia en general. En 2009 se repitió la experiencia con lectura y así continuará con el de matemática en el 2012, etc. El análisis de los resultados lleva alrededor de un año y medio y son consideradas las estadísticas más importantes y respetadas en el mundo. En promedio se evaluaron 275.000 (doscientos setenta y cinco mil) alumnos de entre 15 y 16 años.

Dicho esto, quiero comentar algunos de los resultados y luego la/lo invito a algunas reflexiones.

a) Hay seis países que están consistentemente entre los diez primeros: Finlandia, Canadá, Japón, Holanda, Australia y Nueva Zelanda.(3) (4)

b) De los 30 países que participaron en la evaluación sobre matemática en el año 2003, Estados Unidos apareció en el lugar 23. En 2006 ocupó el lugar 21 en ciencia y 28 en lectura y resolución de problemas en 2009.

c) Solamente el 1 por ciento de los alumnos norteamericanos entre los jóvenes de 15 años demostró que podía competir al más alto nivel, y fue superado por 27 países en todos los otros niveles que fueron evaluados.

Destaco los resultados obtenidos por los alumnos estadounidenses por dos razones: es el país más grande en número de habitantes de los que participa... y porque en la Argentina tenemos la tendencia de compararnos constantemente con todo lo que se hace allá.

Ahora pongamos la vista sobre Finlandia, el caso que más me importa compartir con usted: es un pequeño país de Europa (su superficie es de apenas el doble que la de Uruguay). Viven allí alrededor de 5.400.000 personas (vs. 3.700.000 uruguayos).

Sin embargo, no importa cuál sea el método utilizado para medir el nivel de sus estudiantes, junto con Singapur ocupan sistemáticamente los dos primeros lugares. Naturalmente, los otros países (a quienes les interesa la educación) quieren saber por qué. ¿Qué hacen los finlandeses de diferente? Acá, algunas respuestas.

a) Ser maestro en Finlandia no es un trabajo: es una profesión.

b) De acuerdo con la última encuesta nacional, no es una profesión cualquiera, sino que está entre las tres más respetadas y es la primera a la que aspira cualquier joven.

c) Para alcanzar esa posición dentro del país, el recorrido de un aspirante es equivalente al de terminar una carrera universitaria para nosotros.

d) De la misma forma que un médico necesita(ría) de una actualización constante, lo mismo sucede con los maestros allí: se los entrena y monitorea su evolución. Sus propios pares evalúan si están en condiciones de continuar en la profesión, tal como sucede en los concursos de renovación de profesores universitarios en la UBA.

e) Saber “enseñar” es una cualidad imprescindible. Y hay que demostrarlo.

Y dejé para el final lo que imagino que usted está pensando: los maestros tienen una de las profesiones mejor remuneradas en el país, equivalente a la de un ingeniero o médico.

Varios países del mundo han convocado a quienes lideran los programas tanto en Finlandia como en Singapur. Algo hacen distinto. Personalmente no creo en las evaluaciones o competencias entre alumnos para decidir nada. Pero no puedo ignorar el dato. Existe. Y no es del “aquí y ahora” sino que viene sucediendo desde hace más de una década. Lo que sí me interesa subrayar es que, tanto en Finlandia como en Singapur, la educación importa. Importa a nivel estatal, gubernamental y está instalado en la sociedad.

Y si se trata de discutir los temas para enseñar, la idea es reducir la cantidad, pero mejorar la calidad. Cambiemos la mentalidad: históricamente tratamos de cubrir un kilómetro de ancho pero con un centímetro de espesor. La propuesta es revertir esas dimensiones. En lugar de pensar en programas que cubran 50 tópicos es preferible seleccionar adecuadamente 15 y discutirlos en profundidad a lo largo del año. Y, por supuesto, convocar a la comunidad matemática esparcida en el país, para que dé su opinión pero que también tenga voto.

En todo caso, si hay algo en lo que me gustaría parecerme a Finlandia (o Singapur) es en eso: en haber detectado que la forma de trascender como país y defender nuestra independencia es a través de la educación pública, gratuita, laica y obligatoria... pero también de calidad. Y para lograrlo hace falta la voluntad política de hacer el cambio. Y para eso hace falta invertir en educación, incrementar fuertemente todos los presupuestos y elaborar un plan para los próximos cinco años en principio, con miras a revertir lo que sucede hoy en la próxima década.

Es hora de dejar de pensar siempre que es la matemática o que son los alumnos. Ninguno de los dos: la matemática que se enseña atrasa y es aburrida. No es la verdadera matemática que es plástica y creativa. Y tampoco son los alumnos los responsables de lo que nosotros hacemos con ellos. Los maestros hacen y han hecho lo que pueden y pudieron. Pero lo que otros advirtieron es que la única forma de progresar es –y lo escribo de nuevo– a través de la inversión en educación. No hay otra.

Quizás en ese momento, y espero que no sea en un futuro muy lejano, las noticias que llegan de La Plata ya no sean tan catastróficas. Eso sí: los medios tendrán que buscar con qué reemplazarlas. No creo que tengan problemas: siempre habrá alguien bailando por un sueño.



1 PISA es la sigla de un programa internacional: Programme for International Student Assessment (Programa Internacional para la Valoración del Estudiante... o algo así). Este programa lo lleva adelante la Organización para la Cooperación Económica y Desarrollo (OECD, Organization for Economic Cooperation).

2 En 2003, los países participantes en matemática fueron Alemania, Australia, Austria, Bélgica, Canadá, Corea del Sur, Dinamarca, Eslovaquia, España, Estados Unidos, Finlandia, Francia, Grecia, Holanda, Hungría, Irlanda, Islandia, Italia, Japón, Luxemburgo, México, Noruega, Nueva Zelanda, Polonia, Portugal, República Checa, Suecia, Suiza y Turquía.

3 Singapur, que también tiene un programa de matemática de alto vuelo en todo el país, no participó.

4 El orden de los países en el año 2003 fue Finlandia, Corea del Sur, Holanda, Japón, Canadá, Bélgica, Suiza, Australia, Nueva Zelanda, República Checa, Islandia, Dinamarca, Francia, Suecia, Austria, Alemania, Irlanda, Eslovaquia, Noruega, Luxemburgo, Polonia, Hungría, España, Estados Unidos, Italia, Portugal, Grecia, Turquía, México.

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martes, 14 de septiembre de 2010

11-09

Nota interesante sobre una faceta oscura.

La historia del estadounidense perseguido por su país y refugiado en Argentina
por Tomás D'Amico e Ignacio Goett para Notio

Aunque podría ser otro héroe americano, hoy dista mucho de serlo. ¿Qué vio Kurt Sonnenfeld? ¿Por qué es perseguido por los servicios de inteligencia? La única persona designada por el gobierno estadounidense para filmar y registrar imágenes de los restos del World Trade Center (WTC) en Nueva York tras los ataques del 11 de Septiembre de 2001, hoy se encuentra refugiado en Argentina. Asegura haber visto irregularidades y tener videos que contradicen la explicación oficial de los hechos. ”Puedo decir que ellos (el gobierno estadounidense) no solo sabían de los ataques y no hicieron nada, sino que también ayudaron a que sucedan”.

Sonnenfeld tiene 47 años, vive con su mujer Paula y sus hijas argentinas Scarlett y Natasha en Barracas. Este año Kurt editó su ensayo autobiográfico El Perseguido, de Editorial Planeta, donde explica quién es y todo lo que le sucedió. También reveló que tiene pensado realizar otro libro de investigación acerca del 11-S y un documental con imágenes inéditas donde explicará que fue lo que vio.

Desde 1993, Kurt trabajó en la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias del gobierno norteamericano (FEMA), donde “filmaba y documentaba procesos en instalaciones con armas químicas, biológicas y nucleares, simulacros anti-terroristas y enseñaba como manejar a los medios en tiempos de crisis, sin dañar al gobierno”.

En 2001, minutos después del impacto del primer avión contra la Torre Norte del WTC, recibió la orden de su superior de dirigirse a Nueva York a registrar la zona de catástrofe.

Confiesa haberse preguntado por qué tendría que cubrir el hecho ya que “FEMA actuaba cuando las autoridades locales se veían sobrepasadas”, y hasta ese momento solo se trataba de un desafortunado accidente aéreo. Cuatro minutos después del choque del segundo Boeing 767 contra la Torre Sur, la información oficial y los medios confirman que se trato de un acto terrorista, titulando “America esta siendo atacada” y culpando rápidamente al saudita Osama Bin Laden. Sonnenfeld llegó a cubrir el área afectada (Ground Zero) en estado de shock, creyendo la versión de los sorpresivos ataques, pero lo que registró en ese mes de trabajo nada se asemeja a la historia oficial. Al comentar las irregularidades con sus colegas y jefe, comenzaron a darle la espalda.

El 1 de enero de 2002, en su hogar de Denver, Colorado, su esposa Nancy se suicida de un balazo en la sien. Kurt avisa a la policía, quienes al arribar a la casa lo golpean, apresan y enjuician, acusándolo del hecho. En la cárcel, es torturado tanto física como psicológicamente: “Me encerraron en la celda de confinamiento solitario, de dos por dos, con un delantal y sin abrigo, (…) hacia mucho frío y los guardias me inundaban la celda por diversión”. Explica que “por suerte”, una sustancia química que le aplicaron en las fosas nasales bajo tortura le causó una infección que casi lo mata, y obligó a la policía a trasladarlo a una clínica. Luego de que la Justicia de Colorado lo declarara inocente, Kurt fue retenido otros cuatro meses. Su agencia FEMA, donde trabajó ocho años, no lo apoyó durante el juicio. Kurt afirma que cuando llamó a su superior para pedirles que lo ayudaran, éste le pidió que entregara las cintas de video del WTC. En estos meses, autoridades del gobierno allanaron ilegalmente su casa. Incautaron pertenencias y cambiaron su cerradura, pero nunca hallaron los 29 videos del Ground Zero. “Les dije que los había entregado a un burócrata de Nueva York, pero los guardé en una cajita de maquillaje en el sótano”, reconoce el ex agente de FEMA.

Al tiempo de ser puesto en libertad se va aconsejado por sus amigos y vecinos a vivir a una casa en la montaña. Pero ésta también es ultrajada. Sin trabajo y bajo la persecución de los servicios secretos, Kurt decide irse por un mes a la Argentina, a la casa de un conocido en San Bernardo. Al arribar al país conoce a su actual esposa, Paula, quien lo ayuda a establecerse en la ciudad costera. Al poco tiempo se casan y se mudan a la Capital Federal.

En 2004, a días del tercer aniversario de la tragedia del 11-S y tras acordar con un programa de televisión la realización de una entrevista donde iba a revelar videos inéditos del WTC, Kurt es interceptado en la puerta de su casa por agentes de INTERPOL y llevado a la cárcel de Devoto. El pedido de extradición realizado por los Estados Unidos fue simple y contundente, se pidió que todos los documentos y posesiones de Kurt fueran secuestrados, confiscados y remitidos al país del norte.

Permaneció siete meses detenido, donde Kurt relata: “Fueron los días más difíciles de mi vida, perdí la esperanza: fui acusado y apresado falsamente dos veces, perseguido y torturado en mi país; mi reputación destruida y perdimos un embarazo de cinco meses”.

Durante ese tiempo, Paula, a quien su esposo describe como una “gladiadora”, recibió amenazas de muerte, luchó por su libertad y buscó apoyo en diferentes personalidades y organizaciones como el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), el premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel y la Asamblea Permanente de Derechos Humanos (APDH).

Fue puesto en libertad por el Juez Federal Daniel Rafecas, quien también rechazó el pedido de extradición citando las “sombras oscuras” del caso y la imposibilidad de un juicio justo en su país. En febrero de 2008, el mismo juez denegó un segundo pedido para extraditarlo.

Sin embargo, la embajada de Estados Unidos presentó un recurso ordinario de apelación ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación. La semana pasada, la Corte argentina decidió suspender el proceso de extradición.

El estatus actual de Sonnenfeld es de refugiado provisorio, pero tanto él como su mujer siguen luchando para conseguir el asilo político definitivo que pondría a Kurt a salvo del insistente acoso judicial.

¿Que vio?

El caso de Kurt Sonnenfeld no es una historia más dentro de la larga lista de teorías conspirativas que rodean la historia estadounidense. Trabajó ocho años para su gobierno dentro de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA), junto al FBI y el Departamento de Defensa. Fue un testigo directo de los hechos posteriores a los ataques, posee más de veinte horas de filmación que fueron vedadas al resto del mundo que refutan y cuestionan la historia oficial de lo ocurrido el 11 de Septiembre de 2001.

Un punto oscuro es la no aparición de las cuatro cajas negras, diseñadas para soportar temperaturas extremas e impactos. “Tengo imágenes de partes de aviones: butacas, ruedas, fuselaje y turbinas”, cuenta Kurt, quien agrega que su prioridad era filmar el momento de la extracción de las cajas pero “nunca aparecieron”.

Como documentalista de FEMA, tenia acceso ilimitado a los alrededores del WTC que se encontraban prohibidos para el resto de los medios ya que se trataba al lugar como “una inmensa escena del crimen”. “Yo fui testigo directo de cómo rápidamente limpiaron y sacaron toda la evidencia”, afirma. Y agrega que llevaron todos los restos en barco al basural de Fresh Kills, en Staten Island, para luego ser rápidamente vendidos como chatarra a China y Corea, eliminando toda prueba y estudio para futuras investigaciones.

Otro enigma recae sobre el Edificio 6. Allí había una bóveda subterránea de la Aduana estadounidense. Kurt fue el primero en ingresar junto con rescatistas a diez días del ataque.

“La puerta estaba semiabierta y el cuarto de unos quince metros cuadrados estaba completamente vaciado”, relata. El gobierno explicó que el material se perdió debido a los incendios, pero pocos meses después reconoció haber desbaratado una banda de narcotraficantes colombianos gracias a evidencia de cintas y fotografías recuperadas “milagrosamente” de aquella bóveda.

Otras sombras en el 11-S

Investigadores independientes como el francés Thierry Messian y los norteamericanos Corey Row y Jim Fetzer también se apartan de la teoría oficial y plantean nuevas sospechas sobre lo sucedido el 11 de septiembre de 2001, sacando a la luz hechos que permanecieron ocultos.

Uno de ellos es el relato de varios empleados del World Trade Center (WTC), que declararon que el fin de semana anterior al 11-S se registró un corte de 36 horas del servicio eléctrico en ambas torres. La cámaras de seguridad permanecieron apagadas y, añadieron que semanas antes del ataque los perros del escuadrón anti-bomba, que custodiaban el complejo, fueron desplazados. Los dueños de la empresa encargada de la seguridad de las torres, SECURACOM, eran el hermano menor y el primo del entonces presidente George W. Bush.

Otro de los hechos más llamativo y menos difundido de aquel día fue el desplome del Edificio 7 del WTC, que a pesar de no ser alcanzado por avión alguno ni por fragmentos de las Torres Gemelas, cayo en bloque, apilado y en velocidad de caída libre. El gobierno dijo que se debió a pequeños fuegos dispersos en varios de los 47 pisos. Kurt subrayó: “Nunca en la historia moderna antes o después del 11-S se derrumbo un edificio de hierro o acero por un pequeño incendio y ese día se cayeron tres”.

Resulta extraño que la agencia FEMA haya llamado a Sonnenfeld para cubrir el hecho minutos después del primer choque cuando todavía corría la versión de un accidente aéreo y no se había confirmado el ataque terrorista. FEMA, cuando el huracán Katrina azotó Nueva Orleans en agosto de 2005, demoró diez días en declarar el alerta y llegar a la ciudad.

El mismo 11 de septiembre el Comando Aeroespacial Norteamericano de Defensa (NORAD) reconoció que demoró más de 80 minutos en responder y defender el espacio aéreo debido a que sus aviones se encontraban realizando múltiples ejercicios militares lejos de Nueva York.

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miércoles, 28 de julio de 2010

República Unida de la Soja

Nota del recomendable blog de Lucas Carrasco.

10 tesis sobre el campo

1) La Federación Agraria representa a los pequeños y medianos productores. Falso, sólo un porcentaje marginal está afiliado a la FAA, básicamente en la Pampa Húmeda. Son los que pueden sacar créditos bancarios, que luego, a través de la histórica extorsión de la FAA, pagará el estado bobo. Al quitarles el curro de la privatización menemista de las Cartas de Porte, la FAA es nada más que un partido político. Ocultan deliberadamente que cuando pidieron "colaboraciones" a sus propios afiliados, en guita y para pagarse los altísimos sueldos de sus directivos, nadie les puso un centavo. La asonada delictual de los días del desabastecimiento, no fue por amor a las gremiales patronales, que resultan más bien indiferentes (con excepción de la más sincera Sociedad Rural).

2) Las retenciones deben ser segmentadas. No se puede, porque los empresarios primarios no exportan, sino que producen, sin elaborar, la soja transgénica (y sin pagar patentes; porque el estado bobo les subsidia el costoso asesoramiento jurídico en Europa). Luego la venden y tras una cadena de intermediarios, llega a los exportadores. Lo que están pidiendo son subsidios a la tasa de ganancia, para que la mayor escala (y consecuente disminución de costos en pesos) reditúe tanto como la menor escala (y con ganancias en dólares). Para que esto sea viable, además de tirar a la basura las tesis de neoliberalismo del lejano oeste, deberían estar en blanco los pequeños y medianos empresarios primarios (los más evasores).

3) El gobierno nacional obligó a sembrar soja a los productores. Sí, también los obligó a no cometer delitos, a no armar patotas, a no cortar rutas, a blanquear trabajadores, a no tener exclavos, y así estamos. El empresariado improductivo se rige por la lógica de la máximización del capital, como cualquiera. Pero, al ser consciente de que no paga los costos de mediano plazo -envejecimiento de los empleados en negro, ruina de los campos alquilados, contaminación del agua, patentes de inventos robados, créditos bancarios, etc- ni en su sector más dinámico tiene inversiones de capital duraderas (no son dueños del campo ni de las maquinarias, y dejan a las empresas acopiadoras -cooperativas generalmente- que blanqueen la ruta negra de la soja) buscan la máxima ganancia ya. Son parte, además, de un movimiento de capitales a escala mundial que se refugia en los mercados primarios de exportación ante la crisis financiera (lo que agrega más inestabilidad a la crónica fluctuación de precios en ese mercado de exportación primaria) Eso es la soja, producto de los precios internacionales. Para frenar este proceso, había que duplicar las retenciones a la soja, pero culturalmente (gracias al Grupo A) hoy no es posible.
Este mercado, se rige por condiciones mundiales, a las que poco y nada -la 125 lo demostró- puede hacer un pequeño estado nacional del sur.

4) Las retenciones son confiscatorias. Estas boludeces las dicen abogados que militan en la derecha, que suelen trabajar para grandes empresas y los presentan en la tele como "constitucionalistas". Rancias zonceras, de lo que se trata es de un dólar diferenciado, una versión tibia y precaria de lo que fue el IAPI.
El ideal de esta derecha cavernícola es que los trabajadores subsidien el capital menos dinámico y más primitivo en el conjunto nacional, con un dólar alto y sin retenciones. No los conforma ni Duhalde, que llevó adelante la revancha social contra los trabajdores más cruel de todo el período democrático (y hay que superar a Chacho Alvarez y De La Rúa, eh).

5) Los productores trabajan de sol a sol. Los empresarios de la soja no trabajan. Pagan entre varios -los pequeños- la maquinaria que alquilan, los pocos profesionales que contratan (que por las dudas, nunca dejan su cargo en el INTA, no vaya a ser que mañana gobiernen los radicales y se acabe este período de fiesta sojera) y cierran los tratos con estudios jurídicos contables especializados. Hacen números, cada tantos meses, y después boludean un rato en el campo para ver de dónde comprar cosas en negro.

6) El campo está unido. Verso. Si tenés 40 hectáreas entre dos medianos campos sojeros, te van a fumigar tu campo y no te queda otra que sembrar soja trasngénica (y vendérsela a ellos). No hay nada más egoísta y sorete que un empresario rural de la pampa húmeda. En los "pueblos del interior" son tipos detestados, se reúnen entre ellos, la juegan de patroncitos bonachones; la gente de a pie, con amabilidad y respeto, los manda a cagar. Un dato poco estudiado es que la masividad de la asonada reaccionaria, se concentró en las grandes ciudades y se valió del recurso de que no se reprimía. En las ciudades chicas, fue la iglesia católica y su grupito de integristas, junto a las patronales, las que delinquían buscando el desabastecimiento.

7) El campo votó a Cristina. Los empresarios rurales sí votaron a Cristina, a pesar del feroz lobby -poco recordado- en contra de Kirchner y las retenciones de las patronales que ahora conforman la Mesa de Enlace. Lo que muestra su poca representatividad. De todos modos, la afrenta contra Cristina es fuertemente ideológica (es mujer, de izquierda, pro trabajadores, industrialista, es culta, inteligente, etc) y no económica. Los sectores agrarios que podrían reclamar económicamente, están más bien a la defensiva de las patronales (porque es verdad que el campo no sojero ni pampeano ni exportador la pasa muy mal: basta ver cómo explota a los pequeños tabacaleros el degenerado de Ramón Puerta).
Las elecciones de 2007 fueron atípicas: la otrora clase media rural (ahora media alta tirando a alta, de acuerdo a la estratificación por decil) dejó de lado su histórica adhesión al radicalismo, básicamente porque veníamos a De La Rúa y porque Duhalde, más los bonos provinciales, les dio el sueño del pibe: cuatriplicó las ganancias de los capitalistas primitivos, mientras hundía en la miseria a todo el resto (y ese contraste, en las pequeñas y medianas ciudades, te llena de glamour).

8) Si se bajan las retenciones esa plata irá a los pueblos del interior. Posiblemente, una parte. Pero la mayor parte, no. En el campo -no en los pueblos- prácticamente no queda nadie. El campo de la pampa húmeda es hoy un territorio de explotación, como diría el ecologismo friendly, "de saqueooooo"; como una playa de estacionamiento: nadie vive ahí. Los empresarios rurales, de cualquier escala, mandan a sus hijos a estudiar a las grandes ciudades o al exterior -la soja es una ecuación financiera- y manejan sus negocios desde la zona urbana. No tiene ningún sentido ni necesidad vivir en los campos que, además, ni siquiera son propios en muchos casos.
Los que quedan viviendo en el campo son los pocos trabajadores no profesionales ni especializados, los campesinos (casi ni existen ya en la pampa húmeda) y una pobreza rural estructural que depende del débil estado municipal de cada juridicción. Ahí, la universalización de las jubilaciones y la asignación familiar, impactan de lleno (y también las jubilaciones operan como subsidio al capital, en tanto que la asignación opera como piso salarial).
Incluso, los cuidadores de estancias, al ir desapareciendo las estancias, se encargan de largas extensiones de distintos dueños. Pero quedan, más que nada, cerca de las zonas de quintas.


9) El campo está enojado con Cristina. Ni más ni menos que el resto de la sociedad, quitando a los empresarios sojeros y los vacunos. Los quinteros -los que proveen las verduras y algunas frutas- viven en las periferias urbanas y a estas cosas no les dan bola. Miran las fluctuaciones de sus precios y costos y sacan ecuaciones desde ahí: la ingerencia real del estado en esas producciones primarias es, lamentablemente, casi nula. Es en las otras etapas de comercialización donde Guillermo Polémico Moreno, el gran ineficiente, asusta a las abuelitas.
Las producciones regionales, con sus más y sus menos, están ingresando en etapas relativas de industrialización. Algunas dependen de los precios internacionales más que otras (frutas, cítricos, vinos, algunas carnes no tradicionales, pollos, frigoríficos, etc) pero priorizan, en general, el aspecto industrialista que les facilita este modelo económico. Tienen, más bien, las previsibles quejas clasistas sobre las paritarias, los combustibles, los subsidios sólo en el puerto, etc.

10) Los subsidios a los fletes son una medida progresista. La misma agrupación estudiantil de centroderecha, Proyecto Surf, que difundió un bodrio de película sobre los trenes, como es financiada por la FAA, sostiene esta pavada. Todo verso: por un lado, el sojero Pino Solanas debe saber que los ferrocarriles se reconstruyeron y están reconstruyéndose con la misma lógica que cuestionaba Scalabrini Ortíz, para llevar a los puertos el poroto verde que comen los chanchos chinos. Por otro lado, un campo más lejos del puerto vale menos (sin considerar las otras variables del precio del campo) que uno cerca, obviamente. Si se subsidia el costo del flete, no sólo se expandirá la frontera sojera, sino que además, subirá el precio de los campos más alejados del puerto y por ende de todos los campos; aumentándole los costos al empresariado primitivo.
¿Y porqué la FAA plantea ésto (que además, estaba en la 125 que llegó al congreso)? Porque apuestan a ser los intermediarios -calculando que muchos empresarios preferirán en sus ecuaciones financieras seguir en negro en vez de blanquearse para recibir los subsidios- entre el estado bobo y los empresarios que hagan cola. Este es el modo coercitivo con el que siempre obtuvo afiliados la FAA (extorsión a bancos y estados provinciales, cartas de porte, etc). Y por otra razón más importante: la FAA representa, principalmente, a los propietarios rentísticos de la pampa húmeda que alquilan los campos, no a quienes los explotan financieramente (que mayormente no están agremiados, pero de estarlo, irían a la Sociedad Rural). A pequeños y medianos propietarios de la pampa húmeda (es decir, un millonario capital que da una suculenta renta sin hacer nada) les interesa un aumento de ganancias para quienes explotan los campos -subsidios al flete- si además va acompañado de un aumento del precio del capital, la tierra.

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lunes, 19 de julio de 2010

Vuelta de tuerca

Con base en la nota anterior y en otra de Horacio Verbitsky en Página/12, Diego de Mundo Perverso publicó una brillante vuelta de tuerca:

$2,500 millones para financiar la inquisición
La discusión en torno del matrimonio igualitario destapó una olla que hasta ahora había sido prácticamente tabú: cómo con nuestros impuestos financiamos a una retrógrada institución religiosa que utiliza esos fondos para oponerse a la educación sexual, al reparto de anticonceptivos, al aborto seguro legal y gratuito, al divorcio y al reconocimiento de los derechos de las minorías.

Primero veamos algunos datos interesantes tomados del artículo de Horacio Verbitsky en Página/12 de hoy titulado "La tienen adentro":

- el 76,5 por ciento se definen como católicos/as, pero el 61,1 por ciento se relaciona con Dios sin intermediación de la Iglesia.

- pese a la condena de la jerarquía, sólo el 15 por ciento de los católicos/as se oponen al aborto, porcentaje aun menor al 16,9 por ciento que se da en la población total.

- un 92,4 por ciento de la población está de acuerdo con que se brinde educación sexual en las escuelas, porcentaje que incluso se eleva entre los católicos.

- entre ocho y nueve de cada diez apoyaron la promoción oficial del uso de preservativos contra el sida, el ofrecimiento gratuito de anticonceptivos en hospitales, clínicas y centros de salud, la información sobre contraconcepción en los colegios, que la jerarquía rechaza.

- casi siete de cada diez consideró positivas las relaciones sexuales antes del matrimonio.

- apenas uno de cada cuatro considera apropiado el pago oficial del salario de obispos y pastores.

- la mitad dijo que sólo se justifica el financiamiento estatal de las escuelas confesionales allí donde asiste la población carenciada, y más del 18 por ciento que nunca.

- el 55 por ciento preferiría una materia general sobre religión y no la enseñanza de los preceptos de una de ellas.
Esto habría que complementarlo con dos datos más. El primero es el reconocimiento que hacen incluso legisladores de la iglesia respecto a que con los recursos que recibe la iglesia católica del Estado nacional hacen lobby para presionar por causas totalmente retrógradas (ya lo habían hecho con la unión civil y ahora con el matrimonio igualitario). O sea, con nuestros impuestos les pagamos a esta institución que declara la jihad, presiona a legisladores y adoctrina a los chicos en las escuelas que subsidiamos con los impuestos de todos (que son los que financian su actividad política).

Y esto nos lleva al segundo dato: ¿cuánto es la tajada que se lleva esta institución? La respuesta está en esta investigación de Eduardo Blaustein publicada en Miradas al Sur: $2,500,000,000 al año y personajes como el líder de la jihad vaticana Jorge Bergoglio reciben -a diferencia del resto de los mortales sin pagar impuestos ni cargas sociales ni jubilación- la suma de $8200 mensuales, suma que pretenden llevar a $13,000.

Tomando algunos datos del presupuesto 2010 a fines de establecer una comparación que nos permita entender cuánto representa esta suma (click para agrandar):


Se puede apreciar que estamos utilizando más recursos para financiar a la Iglesia que, por ejemplo, al ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva. Se usan un poco menos de recursos que lo cuesta anualmente sostener al poder Judicial pero es casi equivalente a la suma de lo que anualmente se paga al poder Legislativo nacional y al Ministerio del Interior.

El hecho de estar pagando más del doble de lo que el Estado destina a la ciencia a personajes que creen que el universo gira alrededor de la tierra (planeta sostenido por elefantes que se apoyan sobre infinitas tortugas), que se aliaron históricamente con los poderosos de turno incluyendo la última y sangrienta dictadura argentina, que masacraron a millones de personas a lo largo de la historia por cuestionar o no vivir de acuerdo a sus dogmas, que boicotean los planes de anticoncepción y educación sexual, que abusa sexualmente de chicos a lo largo del planeta, que adoctrinan a los alumnos que asisten a sus escuelas incluso planteando que la ley de la evolución es equiparable a la idea de que el mundo se creó mágicamente en 7 días y que discrimina no sólo a los homosexuales sino por ejemplo a las adolescentes que quedan embarazadas; todo esto habla de que la lucha por aquello de "Estado laico" sea realidad va a requerir de una ardua lucha que recién empieza con la aprobación del matrimonio igualitario (de paso, no se pierdan este post de Alejandro Turner en Artepolítica).

Si la iglesia quiere seguir haciendo política es hora de sacarle los subsidios o, si no se quisiera optar por ese camino, subsidiar de la misma manera a todas las religiones. Pero por sobre todo a la única verdadera religión: el pastafarismo.

Pd.: recomiendo leer la original por los link que tiene, que acá no incluí.

Cómo se financia el partido de la fe católica

Nota de Eduardo Blaustein publicada en Miradas al Sur.

Los diferentes fondos públicos con que cuenta el culto católico para su funcionamiento en el país superan los 2.500 millones de pesos anuales

Tras la sanción de la ley de matrimonio igualitario, durísimo golpe contra la presunta autoridad espiritual de la Iglesia sobre los asuntos terrenales de los argentinos, el tema del dinero invertido por el Estado en el sostenimiento del culto católico y/o en su inmenso sistema de colegios confesionales es una discusión que aguarda algún escenario mediato. Con dos mil años de comunicación y propaganda a cuestas las autoridades eclesiásticas tienen perfecta conciencia del asunto. De hecho se vienen anticipando al debate con cálculos como el que todavía hoy pueden leerse en la web del Plan Compartir de la Conferencia Episcopal Argentina, en la que se asegura que en 2007 el Estado dedicaba “una partida de sólo 17.323.913 pesos” para el sostenimiento de la Iglesia, lo cual apenas “representa el 0,014% del total del Presupuesto Nacional”. Así como los documentos de trabajo eclesiales llegaron a sostener más o menos que los homosexuales son proclives a convertirse en hombres lobo, el número es un recorte falaz. En 2010, el dinero derivado al sostenimiento de la Iglesia se incrementó a 35.868.353 pesos. Pero esa cifra es ínfima si se toman en cuenta el dinero estatal que van a las escuelas confesionales, hasta redondear un monto estimable en bastante más de 2.500 millones de pesos anuales.
Consultado por Miradas al Sur , Guillermo Olivieri, titular de la Secretaría de Culto de la Nación –organismo responsable de pagar el sueldo de los religiosos– informa que la partida que recibe esa cartera del Presupuesto nacional asciende a 32 millones de pesos anuales. Desde el sitio oficial de esta Secretaría, se informa que se asignan “por medio de sus diócesis y otros organismos, en concepto de sostenimiento del culto que incluye la colaboración económica para visitas ad limina , sínodos, conferencias regionales y viajes en cumplimiento de acciones pastorales”. También se destinan a una red de “437 institutos de vida consagrada inscriptos, que actúan a través de 4.500 casas y obras apostólicas existentes en todo el país”.
En el desagregado sobre el destino de esos fondos se hace mención a “Asistencia Financiera/Culto Católico”, dinero que va a 122 arzobispos y obispos, 1.600 seminaristas y 640 sacerdotes. El sueldo de un arzobispo, actualmente es de 8.200 pesos. Sin embargo, Olivieri precisa que “debería ascender a 13.000 pesos”, por ser el equivalente al 70 por ciento de un juez nacional de primera instancia. Sin embargo, los purpurados, amén de sus discursos en torno de la equidad y los pobres, no pagan impuestos, no tienen cargas sociales, no aportan a Ganancias ni a la jubilación.
Jorge Horacio Gentile, un ex diputado demócrata cristiano y docente de las universidades Nacional y Católica de Córdoba, explica que los dineros del Estado van también a parroquias de frontera o zonas desfavorables, a jubilaciones graciables para sacerdotes (las pueden cobrar Antonio Basseotto, Christian Von Vernich o Juan Carlos Maccarone, el obispo echado de Santiago del Estero presuntamente por sostener relaciones non sanctas para la Iglesia), o a pasajes para obispos, sacerdotes y agentes pastorales. En cuanto a los curas de parroquias, el secretario de Culto de la Nación aclara que no cobran, excepto los de frontera.
Lo poderosamente llamativo es que la asignación de estas partidas deviene de tiempos en los que reinaba la paz social, primaban el diálogo y el consenso. Todas y cada una de las normas relacionadas con los sueldos clericales nacieron de “acuerdos con la Santa Sede” y de leyes surgidas en tiempos dictatoriales: de la Revolución Libertadora al Onganiato y, de allí, al Proceso. Sólo durante la última dictadura fue que se sancionó la Ley 21.540 en 1977 –que fija las asignaciones mensuales vitalicias a arzobispos, obispos y auxiliares eméritos–, además de otras… ¡Siete! leyes que ampliaron el número de curas e instituciones confesionales beneficiadas.
Pero más allá del andamiaje legal que supo conseguir, la jerarquía eclesiástica cita como argumento de base para justificar los fondos que eroga el Estado para solventar su funcionamiento en el artículo 2º de la Constitución Nacional: “El Gobierno federal sostiene el culto católico apostólico romano”.

Recursos pesados. Como se dijo más arriba, lo abrumadoramente sustancial de lo que el Estado invierte en el sostenimiento de la Iglesia no pasa por los casi 36 millones derivados por el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto (35 millones de pesos fue la primera partida que destinó el Gobierno Nacional en 2009 para financiar un programa de protección de los bosques nativos en las provincias; igual suma invirtió el gobierno de Santa Fe para repavimentar un tramo de la Ruta 4 y construir un nuevo puente sobre el Salado), sino por los miles de millones que van a escuelas confesionales. Desde que en los ’90 se descentralizaron (mal) los recursos, el Ministerio de Educación de la Nación no destina recursos con eventuales destinos a “privada o pública”. Los fondos van a las provincias y éstas deciden su distribución. Hoy, el presupuesto total del Ministerio de Educación es de $17.514 millones (20 mil millones si se incluyen otros programas de gobierno que involucran a las FF.AA. o la construcción de escuelas). A esto se suma la cifra que este año invertirán las provincias: 64 mil millones, de los cuales cerca del 10 por ciento son transferencias a la educación privada.
Cuánto de ese sector de la educación privada representa a las confesionales es un rompecabezas complejo de armar. Pero hay pistas evidentes que permiten rehacer un mapa cercano al real. De acuerdo al relevamiento oficial de 2008, en todo el país existen 9.114 establecimientos escolares privados de los niveles inicial, primario y secundario. De ese total, 3.638 son confesionales, 3.220 no lo son y queda un número de 2.256 establecimientos “sin información”. Si se aplicara una proyección prudente acerca de cuánto de ese 11 por ciento de los 53 mil millones transferidos a la educación privada va a las confesionales, la cifra superaría largamente los 2.000 millones de pesos anuales destinados a colegios religiosos, fundamentalmente para pagar salarios. A ese número hay que añadir un 15 por ciento de lo que el Estado destina a través del Fondo de Incentivo Docente y Compensación salarial –cuyo total es de 3.000 millones de pesos–, que implican 450 millones más.
Como en tantas áreas, ni desde el Estado ni desde la investigación académica abundan cifras definitivas, ciertas y precisas sobre este tema que tradicionalmente incomoda a los funcionarios, incluso a los más progresistas. Hace un par de años Horacio Verbitsky publicó una investigación en la que decía que “la aproximación más confiable indica que el sistema privado consume el 13,5 por ciento de todos los recursos estatales para educación, que en 2006 ascendieron a 24.500 millones de pesos, y la confesional más de la mitad de ese monto, el 7,5 por ciento del total, es decir 1.837 millones de pesos”.
No sólo en términos nominales o por el crecimiento de la inversión educativa a escala nacional, parecería que la cifra actualizada es bastante mayor, hasta superar los 2.500 millones. Más pistas para intentar armar el rompecabezas son las que pueden tomarse de dos distritos tan importantes como el de la provincia de Buenos Aires y el de la Capital (ver subnota en estas páginas). En la Provincia existen poco más de 5.000 escuelas privadas, de las que 1.452 son confesionales y, de nuevo, 1.954 aparecen como “sin información”. Por lo menos hacia el 2008, más de 2.600 escuelas recibían el 100 por ciento del subsidio para pagar salarios docentes, 1.315 recibían el 80, y otras 868 entre el 20 y el 80 por ciento. Estos últimos datos son de una investigación de la periodista Nora Veiras, especializada en el tema educativo. En la gran mayoría de los casos se trataba de escuelas confesionales.
Hasta aquí no entran a tallar los inmensos dineros privados asociados a la Iglesia ya sea por colectas, en depósitos bancarios, asociaciones de empresarios cristianos o complejos sojeros, para lo cual el lector deberá ir a otras páginas de esta edición. Aún así, los números reseñados demuestran lo forzado del argumento de la Conferencia Episcopal Argentina allí donde se dice que “el aporte del Estado a la Iglesia representa el 0,014 % del total del Presupuesto Nacional”. O cuando asegura que “concretamente, el aporte del Estado representa menos del 7% de los ingresos que tiene la Iglesia argentina”, sin mencionar de dónde proviene el 93% restante de una cifra total de ingresos no citada.

El pecado Rivadavia. Los defensores del sostenimiento del culto católico con recursos estatales suelen retroceder casi 200 años de historia argentina para fundamentar el por qué de ese gasto. En palabras del ex diputado Gentile lo que “aparenta ser un privilegio tiene una razón histórica en la cuantiosa confiscación de bienes que hizo el Estado a la Iglesia y a las ordenes religiosas” durante los gobiernos de Martín Rodríguez y Bernardino Rivadavia, hacia 1822.
Dos siglos después, tres países cercanos de la católica América latina (Brasil, Uruguay, Chile) no sostienen ningún culto. El gobierno de España firmó un acuerdo con la Conferencia Episcopal Española a través del cual se acabó con la donación directa del Estado y se subieron los aportes voluntarios del impuesto a las rentas, algo que también se practica en Alemania. Difícilmente pueda decirse que la Argentina es un país más católico que Chile o España.
Y si se trata del respeto a una identidad religiosa, habrá que tomar las principales conclusiones de la Encuesta Nacional sobre Creencias y Actitudes Religiosas realizada, entre otros por Fortunato Malimacci y Juan Cruz Esquivel en 2008 desde el Conicet. “Los datos destacan el pluralismo y la diversidad presente en el campo religioso, junto con la preservación de una cultura cristiana”, decía una de las conclusiones centrales de esa encuesta. Lejos de la cifra tirada al bulto de un 85 a 90 por ciento de católicos practicantes que suele manejar la Iglesia, el estudio hablaba de un 76,5 por ciento de la población que se define como católica. Pero de ese porcentaje casi dos tercios, el 61,1 por ciento, “se relaciona con Dios por su cuenta” y no a través de la institución eclesial.
Siempre según la encuesta, en la Argentina existe un 9 por ciento de personas que se declaran evangélicas, mientras que el 11.3 manifiesta ser ateo, agnóstico, o no tener ninguna religión. El 23,3 por ciento no se casó o piensa hacerlo por iglesia. El 76 afirma concurrir “poco o nunca” a los lugares de culto. Según Malimacci y sus colaboradores, se está “frente a complejos procesos de desinstitucionalización religiosa y de individuación de las creencias”.
¿Y el pago de los salarios para los obispos y curas? Según el trabajo, sólo es aceptado por el 27 por ciento de los entrevistados.

Ayuda social. El cálculo realizado en esta nota de los recursos estatales de los que dispone la IglesIa, no incluyen los aportes de Desarrollo Social, que recibe Cáritas. Sin embargo, no se puede desconocer el importante trabajo social que desarrollan curas y religiosos con los sectores más vulnerables. En este punto, según el estudio mencionado anteriormente, la contribución financiera del Estado a esta tarea tiene un amplio grado de aceptación en la población, que llega al 75 por ciento.

miércoles, 28 de abril de 2010

Ricardo Forster y el miedo

27-04-2010
El miedo y sus usos
La palabra está allí, la escuchamos una y otra vez pronunciada por políticos, por periodistas, por estrellas de la televisión. Circula velozmente por los múltiples canales de la comunicación. Su presencia es insidiosa y oscura porque nos retrotrae a épocas nefastas de la historia nacional. Quienes la pronuncian no se detienen a medir las consecuencias ni se preocupan por destacar las diferencias cruciales que separan una dictadura genocida de un gobierno democrático. Esas sutilezas no les interesan porque, tal vez, nunca sintieron miedo cuando vivieron los años terribles inaugurados el 24 de marzo del ’76 y, en cambio, parecen sentirlo en estos días en los que una sociedad democrática debate y dirime distintos proyectos de país.

Pero el “miedo” (ésa es la palabra maldita que atraviesa el éter informativo) es el resultado de quienes buscan perpetuarse en el poder, de quienes parecen representar la quintaesencia de todos los vicios a los que se le agregan la búsqueda de la crispación y de la violencia como herramientas para alcanzar sus designios autoritarios. El lenguaje es brutal y excesivo, aunque muy pocos de los periodistas “independientes”, de esos que siempre hacen gala de virtuosismo republicano, se detienen a señalar la exageración y la trama de falsedades que se esconden en el uso indiscriminado, y casi en cadena nacional, de la palabra “miedo”.

Alcanza, les alcanza, una serie de afiches sin firmas en los que se critica a algunos periodistas utilizando un método, el escrache, que poco tiene que ver con la disputa democrática (tal vez pudo haber tenido un valor cuando la inventaron los miembros de la agrupación HIJOS en épocas de impunidad y de indultos que dejaban libres de culpa y cargo a los genocidas y como una manera de hacer visible la falta de justicia, memoria y verdad que dominó el país durante los noventa). Un método que sortea malamente la discusión y el debate y que, en este caso, se escuda en el anonimato.

También les alcanzan las declaraciones de una senadora jujeña que pronuncia la fatídica palabra al mismo tiempo que inicia lo que parece ser un viaje sin retorno hacia la oposición (no escuché hablar de borocotización para quien no sólo desoyó la decisión de su bloque sino que ahora se apresura a formular un proyecto de modificación de la ley de servicios audiovisuales que parece escrita a favor de la continuidad monopólica).

Alcanza lo que pueda decir la eterna anfitriona de almuerzos en los que cada invitado se solaza en demostrar que estamos frente a un gobierno autoritario que cada vez se parece más a una dictadura (extraño mérito la de quien ha podido almorzar “libremente y sin censura” durante los años más horrendos de la historia argentina y a lo largo de todos los gobiernos democráticos y que descubre, espantada, que ahora siente “miedo”, ese mismo que nunca sintió antes).

Miedo del que hablaban algunos en relación con Milagro Sala, portadora, ella, la tupac y los movimientos piqueteros, de una violencia amenazante, esa que surge de los barrios periféricos y que, como decían Carrió y Morales, se ocupan de entrenar militarmente a sus miembros. Miedo a los pobres, ese mismo que llevó a un intendente de San Isidro a imaginar la instalación de un muro para aislar a los habitantes de una villa de emergencia. Miedo a los trapitos y a los limpiavidrios que merecen, según el inefable Macri, ser conducidos a las cárceles. Miedo y más miedo que pide seguridad, represión y, claro, una República saneada de tanto autoritarismo.

Resulta llamativo que el miedo se despliegue en una época y bajo un gobierno que ha derogado las leyes de impunidad habilitando el juicio a los genocidas; de un gobierno que decidió dejar que todas las protestas sociales puedan expresarse sin ejercer las tan conocidas “virtudes” represivas de las fuerzas policiales e impidiendo que las calles y las plazas del país vuelvan a ser escenarios de violencias homicidas como las que hemos conocido bajo los gobiernos de muchos de aquellos que hoy dicen sentir miedo.

De un gobierno que no reprimió los innumerables cortes que bloquearon muchísimas rutas durante el conflicto con la Mesa de Enlace y que se negó a reprimir las protestas de los asambleístas de Gualeguaychú. Pero, eso dicen incesantemente los formadores de opinión desde radios, canales abiertos y de cable y desde medios gráficos, es el gobierno el que promueve la crispación y la violencia; es a partir de sus oscuras lucubraciones desde las que se inocula en la sociedad desguarnecida el virus del miedo.

¿Qué significa que una empresa periodística saque en la tapa de su principal revista un foto montaje que nos muestra a Néstor Kirchner como si fuera Hitler? ¿Acaso creen que estamos viviendo en una dictadura o, por el contrario, suponen que el nazismo fue algo trivial y sin la lógica de la barbarie que lo caracterizó? La banalización se vuelve cómplice de ese sistema concentracionario que se devoró a millones de seres humanos (tal vez sería oportuno que quienes dedican un gran esfuerzo a mantener la memoria del Holocausto digan alguna palabra ante este uso impúdico de las comparaciones históricas).

¿Pueden algunos periodistas cruzar de ese modo la línea del pudor y hacerlo en nombre de la democracia y de la libertad de expresión que estarían amenazadas por el kirchnerismo? ¿Qué queda de la memoria de las víctimas, tanto aquellas que fueron exterminadas durante el nazismo como de aquellas otras, las que están cerca nuestro, y que fueron asesinadas durante la última dictadura? Una retórica prostibularia que incluye un nuevo neologismo: “Fachosprogresitas”, que serían aquellos que citan a filósofos nazis y que escrachan periodistas.

Nada se dice, por ignorancia o por astucia editorial, que Carl Schmitt, el jurista católico de derecha, compañero de ruta del nacionalsocialismo, ha sido citado a lo largo del siglo XX y de este por liberales, conservadores, socialistas y que constituye una referencia insoslayable a la hora de debatir cuestiones cruciales de teoría política (entre nosotros lo han citado, no sin elogios y señalamientos críticos, ensayistas de izquierda como Pancho Aricó, fundador de Pasado y Presente, o el filósofo Jorge Dotti que le ha dedicado un monumental libro de casi 1.000 páginas a la recepción del jurista alemán en la Argentina; pero también lo han citado Hanna Arendt, Walter Benjamin y Jacques Derrida, filósofos difícilmente homologables al fascismo o a cualquier forma de derecha).

Analfabetismo y/o amoralidad amarillista. Todo sirve para hablar del “miedo”, para instalarlo entre nosotros y ofrecerlo como producto del Gobierno y de sus intelectuales, en este caso leyendo sin leerlo un libro importante de Chantal Mouffé, En torno a lo político, en el que la autora hace mención a Schmitt y a su concepción de “amigo/enemigo” para pensar la escena política contemporánea. Pero claro, como el libro fue leído por Cristina Fernández inmediatamente se homologa Schmitt, nazismo y gobierno en un ejercicio delirante de ignorancia interpretativa.

La intención es clara: se trata de inducir a una parte significativa de la opinión pública (esa que suele ser una creación de la corporación mediática) a identificar al kirchnerismo y a quienes defienden muchas de sus políticas o que simplemente han acompañado algunas de sus decisiones en estos últimos años, con el autoritarismo y la violencia utilizando la mentira, la falsificación, la impudicia interpretativa y la victimización de quienes son, en muchos casos, expresión del poder real en la Argentina, ese que sigue siendo dueño de la gran tajada de riqueza socialmente producida y que sabe de horadaciones y de chantajes a gobiernos democráticos.

Fuente
 
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